En un mundo donde la innovación tecnológica es el motor del progreso, las startups juegan un papel crucial en la creación de soluciones disruptivas que transforman sectores enteros. Sin embargo, detrás de cada avance revolucionario hay una realidad ineludible: el inicio de cualquier proyecto tecnológico requiere no solo ideas brillantes y equipos comprometidos, sino también un apoyo económico sólido, se necesitan subvenciones en innovación.
Para las empresas emergentes, especialmente aquellas que buscamos generar impacto en áreas como la sostenibilidad, la falta de recursos puede ser el mayor obstáculo entre un concepto prometedor y su implementación en el mercado.
Por ello, el respaldo de entidades que confían en el potencial de estas iniciativas es vital. Su apoyo no solo impulsa el desarrollo de proyectos tecnológicos, sino que también fomenta un ecosistema más dinámico y competitivo, donde las ideas con capacidad de cambiar el mundo pueden prosperar.
Este apoyo se traduce en acciones concretas que impulsan el desarrollo y consolidación de proyectos con gran potencial. Algunas de estas acciones son clave para el desarrollo del proyecto:
- Desarrollar tecnología innovadora: invertir en investigación y desarrollo para crear soluciones avanzadas y disruptivas.
- Ampliar equipo: contratar talento clave en áreas técnicas, comerciales y operativas para acelerar el crecimiento.
- Acceder a infraestructura adecuada: como adquirir herramientas, equipos y espacios necesarios para el desarrollo y la prueba de sus productos.
- Implementar estrategias de marketing: aumentar la visibilidad en el mercado, captar clientes y posicionar su marca. Dar a conocer el proyecto al mundo es esencial.
- Validar el modelo de negocio: realizar pruebas piloto, obtener retroalimentación y demostrar la viabilidad de los proyectos ante inversores y socios estratégicos.
- Escalar operaciones: además de desarrollar y testar, expandir el alcance geográfico y aumentar su capacidad de producción para atender a más clientes.
Neotec, el impulso vital para hacer realidad una gran idea
En el caso de Revivack, queremos destacar cómo nos han ayudado las instituciones públicas que han confiado en nuestra idea, en especial al Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, la entidad que nos concedió en 2023 la ayuda Neotec y que ha sido el detonante para llegar a donde hemos llegado con un equipo impresionante de alto nivel.

Cuando eres una entidad con espíritu emprendedor y tienes una idea que sabes que va a funcionar porque has podido llevar a cabo estudios de mercado o pruebas de concepto, pero que es complicadísimo de desarrollar porque está basado en tecnología avanzada que requiere de un esfuerzo humano con profesionales de calado, solo tienes dos caminos para conseguir tirarlo adelante: o bien inviertes de tu bolsillo, o bien consigues fuera la inversión en innovación.
De todo el mundo es sabido que el sector de la inversión privada es muy cauto con las startups “early stage” es decir, aquellas que no tienen ventas recurrentes. Pero ¿cómo vas a vender si no tienes tu producto desarrollado porque no tienes dinero? Es por eso que el papel de las instituciones públicas en las subvenciones en innovación y el apostar por ideas de impacto es tan importante.
Pero no solo es la ayuda, sino que el alto rigor y la exigencia que te piden para concursar, te lleva a diseñar un plan que roza la excelencia en todos los ámbitos de la empresa, lo cual es posteriormente extremadamente útil para despegar y colocar tu producto en el mercado.
A la ayuda del CDTI, se han sumado otras, como Ajuts a la Disrupció, de Acció (Generalitat de Catalunya), o Última Milla del Ministerio de Turismo con el proyecto Circular Events, todas ellas concedidas gracias a fondos europeos Next Generation, pero también apoyos privados como el Open Acceleration de Economía Circular promovido por Patio Campus, un programa de aceleración diseñado para ayudar a startups innovadoras.
Agradecemos desde aquí a todas estas instituciones su confianza y su rigor, y decimos alto y claro que estos apoyos, así como las ayudas que están por llegar (crucemos los dedos), darán sus frutos, porque el soporte a las empresas tecnológicas emergentes con impacto social es además una apuesta por el futuro de nuestro planeta, de nuestra economía y de nuestro bienestar colectivo.

