Las 13 R de la economía circular: más allá de las 3 R de reducir, reusar y reciclar

por | Oct 23, 2024 | Proceso de recuperación

En un mundo que se enfrenta a crecientes desafíos ambientales, la economía circular emerge como una necesidad más que una alternativa, lo que significa que también es una oportunidad

Mientras que el mantra «Reducir, Reusar y Reciclar» ha sido durante mucho tiempo el pilar de la conciencia ambiental, hoy nos encontramos en un punto de inflexión que demanda un enfoque más amplio y profundo.

La economía circular no es solo un concepto; es una revolución en la forma en que concebimos la producción, el consumo y la gestión de recursos. La circularización va más allá de la simple reducción de residuos: aspira a reimaginar todo el ciclo de vida de los productos y materiales. 

Es aquí donde las 3 R se quedan cortas y necesitamos ampliar el marco. Las 13 R ofrecen un marco más completo para abordar los desafíos de sostenibilidad que tenemos ante nosotros.

 

La necesidad de expandir un nuevo enfoque más allá de las 3 R

Mientras que las 3 R tradicionales han sido fundamentales para iniciar la conversación sobre sostenibilidad, el panorama actual exige una perspectiva más holística. Las 13 R que exploraremos en este post no solo amplían nuestro vocabulario de sostenibilidad, sino que también expanden nuestra capacidad para crear soluciones innovadoras y duraderas.

Cada una de estas R representa una oportunidad única para repensar nuestros sistemas, rediseñar nuestros productos y reconsiderar nuestros hábitos de consumo. Desde la concepción inicial de un producto hasta su eventual reintegración en el ciclo productivo, las 13 R nos guían hacia un futuro donde el desperdicio se minimiza y el valor se maximiza en cada etapa.

Lejos de ser una superstición, el número 13 en este contexto simboliza un salto en nuestra aproximación a la sostenibilidad. Cada R adicional nos acerca más a un modelo económico verdaderamente circular, donde los recursos se utilizan de manera eficiente, los productos se diseñan para durar y los residuos se convierten en oportunidades.

13 vs 3 ES en imágenes para más allá de las 3 R

El Poder del «RE» en la Economía Circular

Pero más que simplemente «R», el verdadero espíritu de la economía circular se encapsula en el prefijo «RE». Este pequeño, pero poderoso prefijo denota repetición, vuelta atrás o intensificación de una acción

En el contexto de la economía circular, «RE» simboliza un retorno a los ciclos naturales, una reinvención de nuestros procesos productivos y una renovación de nuestra relación con el entorno.

Cada «RE» nos invita a dar un paso atrás, evaluar nuestras prácticas actuales y reimaginar un futuro donde los recursos se conservan, se regeneran y se reintegran constantemente en el sistema. 

Este enfoque en «RE» también refuerza la idea central de la economía circular: un sistema que se renueva y se reinventa continuamente, para conseguir un ciclo perfecto de reutilización. ¡Vamos con ello!

 

Las 13 R de la economía circular, más allá de las 3 R

1. Reutilizar

La reutilización extiende la vida útil de los productos al darles nuevos usos, utilizar un objeto, componente o material para el mismo propósito o para uno diferente, pero sin modificarlo. Por ejemplo, usar un frasco de vidrio para almacenar alimentos nuevamente

Pero la reutilización en el contexto de la economía circular también va más allá y busca la transformación y reaprovechamiento de materiales para convertirlos en nuevas materias primas, creando así un ciclo continuo de uso.

El objetivo es la reutilización infinita y para ello los productos tienen que ser circularizables: los que se comercializan ofreciendo a los clientes alternativas para ser recogido o retornado, con el fin de ser recuperado y convertido en materia prima de nuevo. Como por ejemplo Wallapop, el portal de compra-venta de artículos de segunda mano.

Reusar tiene un matiz diferente, implica utilizar un objeto de nuevo para darle un nuevo uso o funcionalidad. Por ejemplo, usar una camiseta vieja como trapo de limpieza o hacer esculturas con botellas de vidrio. Este enfoque promueve la creatividad y la innovación, alentando a los consumidores y empresas a encontrar maneras de utilizar artículos existentes en lugar de adquirir nuevos. 

Tanto la reutilización como el reúso minimizan la demanda de recursos vírgenes y reducen la cantidad de residuos generados, contribuyendo así a un ciclo más sostenible. Además, esta práctica fomenta una cultura de consumo responsable, donde el valor de los productos se maximiza y se reconoce su potencial más allá de su uso inicial. Imprescindible como también lo es ampliar el marco de las 3 R.

 

2. Reparar

Arreglar productos dañados en lugar de desecharlos ayuda a reducir la demanda de nuevos recursos y disminuye la cantidad de residuos. Reparar implica arreglar algo que está roto o dañado, sin que necesariamente tenga que parecer nuevo. Por ejemplo, reparar una silla puede ser cambiar una pata sin necesidad de pintarla o que sea igual que las otras tres.

Es importante fomentar una cultura de reparación y mantenimiento. Por ejemplo, en industrias como la tecnología, la vida útil de los productos puede extenderse mediante reparaciones simples, pero la tendencia es reemplazar esos productos por unos nuevos con las consecuencias que conlleva.

Iniciativas como iFixit se dedican a proporcionar guías de reparación gratuitas y vender herramientas y piezas para reparar dispositivos electrónicos.

 

3. Reacondicionar

Implica restaurar un objeto para que quede en un estado funcional o casi nuevo, y a menudo incluye limpieza, renovación y, en algunos casos, actualizaciones. Por ejemplo, reacondicionar un teléfono móvil puede significar reemplazar piezas dañadas, limpiar la carcasa y asegurarse de que funcione correctamente.

Back Market es una plataforma en línea especializada en la venta de productos electrónicos reacondicionados, como smartphones, tablets y ordenadores portátiles

 

4. Renovar

Se refiere más a un cambio estético o funcional, donde se busca actualizar o modernizar un objeto para que siga siendo útil, para mejorar su rendimiento sin necesidad de crear algo completamente nuevo.

Puedes renovar un objeto pintándolo o cambiando las partes visibles y esto no significa que vuelva a ser como nuevo.  Renovar un mueble podría implicar cambiar su color o su tapicería sin necesariamente reparar daños estructurales.

 

5. Rescatar

La R de rescatar en la economía circular se refiere a la acción de recuperar productos, materiales o recursos que de otro modo serían desechados o acabarían como residuos. 

Rescatar no solo se centra en la recuperación física de estos elementos, sino también en la creación de conciencia sobre su valor intrínseco: se trata de creer en la historia de las cosas, en la experiencia vivida por cada objeto y su capacidad potencial de ser transformado en otro.

Al rescatar objetos, se fomenta un enfoque proactivo hacia la sostenibilidad, donde cada elemento es visto como una oportunidad para ser reintegrado en el ciclo productivo, reduciendo el desperdicio y promoviendo un uso más responsable y consciente de los recursos disponibles.

Se trata de ser conscientes de que los productos son recuperables y del pequeño esfuerzo que supone. Tirar es fácil, rescatar es ser consciente.

En este sentido, TerraCycle es una empresa innovadora que se especializa en reciclar materiales difíciles de procesar, rescatando así productos que normalmente acabarían en vertederos.

 

6. Retornar

Los productos que se venden están desperdigados por el mundo. Uno de los mayores retos de la economía circular es agruparlos en volúmenes lo suficientemente grandes como para poderlos recuperar de manera eficiente. Es por eso que la acción de retornar un objeto se convierte en uno de los máximos exponentes de la Economía Circular.

Pero para ello es necesario un receptor, una entidad que se comprometa a recibirlo y procesarlo de manera adecuada y, a ser posible, transparente. Pero, ¿quién va a querer meterse en un lío semejante? 

Afortunadamente, las propias marcas productoras empiezan a ser conscientes de su responsabilidad, y algunas de ellas han comenzado a poner en marcha campañas para recibir sus productos a cambio de recompensas con el merecido aplauso de sus propios clientes. Aquí tienes un par de ejemplos, Sailfish recupera trajes de neopreno o Actia promueve el retorno de auriculares. 

Por tanto, los sistemas de retorno (take back systems en inglés), pueden ser una realidad dentro de poco, no solo porque será una obligación, sino porque es una potente herramienta de marketing que fomenta la fidelidad de los clientes hacia las marcas.

 

7. Recuperar

Recuperar se refiere a conseguir valor a partir de un residuo y engloba todas las acciones que conlleven disminuir residuos y usarlos como recursos para producir nuevos productos, ya sea en forma de materia prima o de energía. 

 ¿Y cuál es la mejor manera de recuperar en la economía circular? Con la recogida selectiva, que garantiza la creación de residuos ordenados para una recuperación más eficaz.

Los centros de reciclaje reciben miles de toneladas de objetos que no se pueden recuperar porque sus partes están unidas y los materiales mezclados. El compromiso  de una empresa con los residuos ordenados implica crear un protocolo para recibir artículos desechados, clasificarlos, almacenarlos, separar sus partes y recuperarlas de forma individual.

Existen iniciativas como Veolia, entidad comprometida con la recuperación de materiales y energía a partir de residuos. Utilizan tecnologías avanzadas para recuperar energía de residuos no reciclables y reutilizar materiales como el plástico y los metales.

 

8. Reciclar

El reciclaje es una manera de recuperar productos o componentes a partir del procesamiento de sus materiales para convertirlos en materia prima útil para fabricar nuevos objetos. Se trata de un último recurso cuando ya no es posible reparar o reutilizar.  

Precisamente por ello tiene sus limitaciones: sigue siendo lineal y el producto acabará como residuo, ya que la mayoría de productos hechos con materiales reciclados no se pueden volver a reciclar y, por lo tanto, no se cierra el círculo de la economía circular. Por eso, también, es necesario ir más allá de las 3 R.

 

9. Revisar

En el contexto de la economía circular, el concepto revisar hace referencia a la evaluación constante de procesos, productos y materiales para asegurar que estos cumplan con los objetivos de sostenibilidad y circularidad. «Revisar» implica un análisis crítico y periódico de las diferentes etapas del ciclo de vida de un producto, identificando áreas de mejora en términos de eficiencia, durabilidad, uso de recursos y minimización de residuos.

Este paso es clave para garantizar que los productos y procesos se adapten a las mejores prácticas, identificando posibles mejoras o fallos que puedan comprometer el ciclo circular. Revisar asegura que las estrategias adoptadas sigan siendo efectivas y alineadas con los principios de la economía circular.

También puede implicar la adaptación a nuevas normativas ambientales, tecnologías o cambios en las demandas del mercado. 

Así lo hace Interface, una empresa de alfombras sostenibles que revisa constantemente sus procesos para asegurar la sostenibilidad y la eficiencia en el uso de recursos.

Por otro lado, repensar implica cuestionar nuestros modelos de producción y consumo actuales. Significa reevaluar nuestras necesidades reales y buscar alternativas más sostenibles. 

Al repensar, podemos diseñar productos más sostenibles, que sean fáciles de reparar, actualizar o desmontar para su reutilización o reciclaje.

Este proceso nos lleva a innovar en diseño, materiales y procesos para crear productos y servicios que sean más circulares y beneficiarse de las ventajas de la implementación de la economía circular.ç

 

10. Rediseñar

En la economía circular, el concepto de rediseñar se refiere a la necesidad de reimaginar productos, procesos y servicios desde su concepción para que se ajusten a los principios de sostenibilidad. En lugar de seguir el modelo tradicional de diseño basado en el «usar y desechar», el rediseño busca crear productos con un enfoque en la durabilidad, reparabilidad, y reciclabilidad, maximizando su ciclo de vida y minimizando el impacto ambiental.

El rediseño implica, entre otras cosas, la elección de materiales que sean reciclables o biodegradables, la reducción de componentes innecesarios y el desarrollo de sistemas modulares que permitan reparaciones fáciles. Además, fomenta la innovación en la creación de productos multifuncionales y adaptables, que puedan mantenerse en el ciclo de uso por más tiempo antes de ser desechados.

 

11. Reducir

Otro clásico de las 3 R imprescindible, pero insuficiente. Reducir es mucho más que simplemente usar menos. Se trata de optimizar el uso de recursos en toda la cadena de valor. Esto incluye reducir el consumo de energía, agua y materias primas, así como minimizar la generación de residuos en los procesos de producción y consumo. Minimizar la cantidad de recursos necesarios desde el principio, ayuda a disminuir la huella ambiental de los productos. 

 

12. Rechazar

Rechazar es un principio esencial en la economía circular que enfatiza la importancia de evitar el consumo innecesario y la generación de residuos desde el principio. 

Esta práctica implica tomar decisiones conscientes sobre qué productos adquirir, priorizando aquellos que son realmente necesarios y que cumplen con criterios de sostenibilidad, lo que promueve una cultura de consumo más responsable y reflexiva.

Rechazar no solo se refiere a evitar productos de un solo uso o de baja calidad, sino también a optar por alternativas más sostenibles y éticas, como aquellas que están diseñadas para durar o que provienen de fuentes responsables, o a descartar materiales no reciclables a la hora de producir un producto. 

Un ejemplo de empresa que practica el principio de rechazar en la economía circular es Patagonia. Esta empresa fomenta el consumo consciente y alienta a sus clientes a rechazar el consumo innecesario. Promueve la compra solo de lo que realmente se necesita y anima a sus clientes a reparar los productos antes de reemplazarlos. Incluso han lanzado campañas como «Don’t Buy This Jacket» para desalentar el consumo excesivo, un enfoque innovador y ético que apoya una economía más sostenible.

 

13. Revolucionar con REVIVACK

En Revivack somos facilitadores, queremos que todos los actores que quieran participar en la economía circular encuentren en nuestra plataforma una manera sencilla de conectar y de recuperar.

¿Quieres formar parte de la circularización? Te ayudamos a planificar y gestionar la recuperación de tus productos de forma ordenada y transparente. 

Revivack es el primer sistema del mundo, basado en la tecnología blockchain, que facilita el retorno individual de artículos no deseados a sus propios productores (o entidades capacitadas) con el fin de que estos los recuperen de forma ordenada, transparente y fiable, contribuyendo así a fomentar la economía circular.

¡Todos podemos ser Revivers! Solo tienes que tener la voluntad de evitar que los objetos se conviertan en residuos. ¡Contacta con nosotros!

Si te ha interesado ir más allá de las 3 R, te recomendamos echar un vistazo a las ventajas de un producto circular sobre uno reciclado o 10 razones para integrar la economía circular en tu empresa.